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Qué es EDI y cuándo lo necesita tu empresa

Jan

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  • ERP

Si has llegado aquí es probable que un cliente grande te haya dicho algo del estilo “a partir de enero solo trabajamos por EDI”. Y que nadie te haya explicado qué significa eso exactamente.

Qué es EDI, sin tecnicismos

EDI son las siglas de Electronic Data Interchange: intercambio electrónico de documentos entre empresas, en un formato que sus sistemas entienden sin que nadie los teclee.

La idea es simple. Hoy tu cliente te manda un pedido por correo, alguien de tu equipo lo lee y lo mete en el ERP. Con EDI, el ERP de tu cliente genera un mensaje estructurado, ese mensaje viaja hasta ti por un canal acordado, y entra directamente en tu sistema como un pedido. Sin correo, sin PDF, sin teclear.

Los documentos más habituales son el pedido (ORDERS), la confirmación de pedido (ORDRSP), el aviso de expedición o albarán (DESADV) y la factura (INVOIC). Cada uno sigue un estándar: en Europa lo normal es EDIFACT, en Estados Unidos X12.

Cuándo lo necesitas de verdad

Hay tres situaciones en las que EDI deja de ser opcional:

  • Un cliente te lo exige. Es el caso más común. Grandes superficies, cadenas de distribución y fabricantes suelen tener EDI como requisito para dar de alta a un proveedor. Aquí no hay debate: o lo montas o pierdes la cuenta.
  • El volumen te está comiendo. Si recibes decenas de pedidos al día y cada uno pasa por manos humanas, el coste no es solo el tiempo: son los errores. Una referencia mal tecleada acaba en un envío mal servido y una devolución.
  • Te piden trazabilidad. Sectores como automoción, farmacia o alimentación necesitan saber qué se pidió, cuándo se sirvió y con qué lote. EDI deja ese rastro por defecto.

Si no estás en ninguno de los tres casos, probablemente EDI no sea tu prioridad. Con cinco pedidos al día y un solo cliente, automatizar el correo te dará más resultado por mucho menos dinero.

Qué hace falta para empezar

Menos de lo que la gente imagina, pero más que “activar una casilla”:

  1. Un canal de comunicación con cada cliente o proveedor. Puede ser una VAN, AS2, SFTP u otro, y normalmente lo decide la otra parte.
  2. Un mapeo entre los campos del mensaje estándar y los campos de tu ERP. Aquí es donde se va la mayor parte del trabajo real.
  3. Un proceso de pruebas y certificación con cada partner. Cada uno tiene sus manías: campos obligatorios propios, códigos internos, formatos de fecha.

Ese tercer punto es el que más se subestima. Conectar con cinco clientes no es un proyecto, son cinco proyectos pequeños.

Lo que no te cuentan

EDI no se entrega y se olvida. Los partners cambian requisitos, añaden campos, actualizan versiones del mensaje. Un flujo que lleva dos años funcionando puede romperse un martes porque al otro lado alguien tocó algo.

Por eso lo importante no es solo montar la conexión: es enterarte tú de que un mensaje ha fallado antes de que te llame el cliente preguntando por un pedido que nunca llegó.

¿Te está pasando algo parecido en tu empresa? Cuéntanoslo y te decimos si tiene solución.

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